Magnolia sentía que su paciencia se estaba acabando con estas viejas quisquillosas.
Miró hacia ella con una sonrisa falsa, —si te gustan tanto los niños, ¿por qué no vas a tener unos más, para formar un equipo de fútbol?, así estará más animado.
La hermana de la señora Vargas dijo indignada, —Ricardo, ¿ves cómo habla a sus mayores?
Ricardo respondió con expresión tranquila, —Creo que tiene razón.
La hermana de la señora Vargas se puso rígida al instante mientras decía, —Mejor tener un hijo propi