—Estoy del lado de mi primo, por supuesto.
Alexandra estaba arrogante ahora, si Ricardo se casaba con Tracy, no tendría nada de qué preocuparse en el futuro, ni siquiera hacerle caso a su tía.
La señora Vargas miró a sus espaldas mientras se marchaban, cabreada, casi perdió su dignidad hoy.
La señora Vargas fue al baño, viendo a Rosalía aquí lavando su vestido, y al instante se enfadó y dijo, —Rosalía, ¿qué te pasa hoy?
—Lo siento, fue todo culpa mía, pero choqué con la señorita Tracy M por Rica