—Bueno, pásale el teléfono.
Pronto llegó la fría voz de Óscar por el teléfono, —Mamá.
—Pronto estaré sano y podrás ir al colegio como los niños normales.
—Pues, no quiero ir a la guardería como esos niños, una pérdida de tiempo.
Al oír el tono infantil de su hijo, Magnolia rompió a reír. Aunque su hijo no gozaba de buena salud, era muy inteligente y actualmente cursaba estudios primarios de forma autodidacta.
También le llevó un tiempo aceptar que había dado a luz a un bebé genio.
Magnolia engat