Magnolia no se sorprendió al ver a Rosalía.
Al fin y al cabo, Rosalía acababa de ponerse severa cuando oyó a Ricardo aceptar una relación con ella.
De acuerdo con la naturaleza de esta mujer, definitivamente la molestaría.
Magnolia se lavó las manos con calma y miró a Rosalía por el espejo, —Di lo que tengas que decir, al fin y al cabo, cuando yo no esté, no habrá muchas oportunidades de que nos veamos, después de todo, no estamos en la misma clase.
Este comentario le importaba a Rosalía más, qu