Los dos hombres se encontraron en el pasillo, uno era maduro y frío, el otro frío y distante.
El ambiente parecía increíblemente tranquilo.
Mientras ambos se pasaban, Ricardo no pudo evitar hablar: —no eres el adecuado para ella.
Se rio Bosco: —Te pasas de la raya como exmarido.
—¡Alto!
Ricardo dijo con la mirada fría: —es una advertencia. Además, tu familia no aceptará un niño en su vientre, es testaruda y se quedará absolutamente con el bebé.
—No, mi familia habría estado encantada de aceptar