—Magnolia, ¿qué pasa?
Magnolia miró hacia atrás y respondió con una sonrisa, —Nada.
Javier la miró, —luego hay una subasta benéfica, compra lo que quieras, no te preocupes por el dinero.
Magnolia miró a Javier, sonriendo, —¿recuerdo que me has dicho que estás vendiendo las casas?
Javier tosió, —te he dicho que me dedico al sector inmobiliario, creías que estaba vendiendo casas.
Magnolia volvió a mirar a los otros, —Héctor, ¿un programador?
Héctor contestó con toda seriedad, —Magnolia, soy el pre