Magnolia tardó un rato en volverse en sí misma, —Carlos, ¿me tomas el pelo?
—Nunca bromeo.
Dijo Magnolia, —entonces, creo que aún no has estado con Ricardo, ¿no?
—Acabo de terminar de negociar con él antes de venir a buscarte.
Se acabó, se acabó.
Debería haber hablado con Carlos y ocurrió algo así hoy.
Magnolia giró la cabeza para mirar a Carlos, —Carlos, ¿por qué no me dijiste algo tan importante?
—Magnolia, debería haber intervenido y manejar este tipo de cosas para ti. No tienes que preocupar