Magnolia rio exasperada al escuchar las justificadas palabras de Rodrigo.
La madre y el hijo eran realmente iguales, que tenían mucha cara, ¿no?
Como tenía esta actitud él, pues no había nada más que hablar.
Magnolia contestó directamente, —Rodrigo, no tengo ninguna obligación de cuidarte, y fui más que amable al venir ayer.
—Magnolia, ¿cómo podría haber sido hospitalizado si tu primo no hubiera hecho que alguien me golpeara así? Por tu bien, no le dije a la policía quién fue la persona que me g