Magnolia se sintió culpable, se adelantó para apoyar a la llorosa mujer de mediana edad, —Marta, por suerte es solo una herida superficial, se pondrá bien después de un poco de recuperación.
—¿Has visto alguna vez una herida tan grave en la piel?
—Marta, comprendo tus sentimientos, pero no es necesario que estés ansiosa y enfadada, tienes que cuidar de ti misma, si no, ¿quién cuidará de Rodrigo? Con tu cuidado, se mejorará, ¿no?
Magnolia podía consolarla de esa manera.
Marta se sentó en el tabur