Capítulo 300
Al mediodía salió Rodrigo, —Magnolia, vamos a comer juntos.

—Bueno. Rodrigo, deja que te invite la comida. Me salvaste, no sé cómo agradecértelo adecuadamente.

—Es simple, cásate conmigo.

La expresión de Magnolia era un poco incómoda, y Rodrigo se apresuró a decir, —una broma, no debes tomarlo en serio, vamos a comer.

En ese momento, entró una mujer de mediana edad, —Rodrigo, ¿has terminado de trabajar? Te he preparado sopa de pollo—. Era la madre de Rodrigo, Marta.

—Mamá, ¿por qué estás aquí? ¿
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