Cuando Magnolia terminó de hablar, vio que las expresiones de Magdalena y Alexandra parecían complicadas.
Alexandra fue la primera que no pudo contenerse, —¡mierda!, ¿cómo te atreves a tomarnos el pelo?
Magnolia rio satisfecha, —claro que me atrevo a tomar el pelo a ustedes.
Alexandra estaba furiosa y quería golpearla, Magnolia la miró, —piénsalo bien, hay mucha gente aquí mirando, ¿cómo vas a explicarlo si me pegas?
—Si te pego, te pego, ¿qué más tengo que explicar?
Magdalena, sin embargo, agar