Por la tarde, Magnolia fue a la universidad a entregar sus trabajos, y salió de compras con su mejor amiga, Emilia, hacía mucho tiempo que no salían a reunirse.
Emilia estaba muy contenta: —Magnolia, me he enterado de que van a demoler tu casa, te vas a hacer una rica en el futuro. Me alegro mucho por ti.
—Gracias, yo tampoco esperaba que la demolieran, pero la indemnización no debe ser mucha.
Al llegar al centro comercial las dos, Magnolia recibió una llamada de Rodrigo: —Magnolia, ¿no estás en