—Bueno, ¿recuerdas el proyecto de Ozuelo en el que estabas trabajando? Esta vez, el cliente pidió expresamente que tú fueras quien los atendiera. Dice que valora mucho tu sentido estético.
—Bueno, voy para allá ahora mismo.
Inmediatamente después de colgar, Magnolia se dirigió al estudio. Se puso una gorra y un cubrebocas para cubrirse la cara por completo, temiendo ser reconocida. Rodrigo la miró con este atuendo y bromeó: —¿Te volviste ladrona o qué?
—Me preocupa que me reconozcan y causar pro