¡El público estalló en murmullos!
Diego estaba tan enfadado que le dolía la cabeza.
¡Ricardo era un completo loco!
Alexandra se burló por detrás: —Magnolia, escucha bien, esto es por diez millones. Si tienes la lana, sigue la puja. Pero si no pueden permitirse, ¡ambos se quedarán aquí detenidos!
Magnolia apenas tuvo tiempo de responder cuando Diego le levantó la mano y gritó: —¡Veinte millones!
Esa acción la dejó estupefacta, mientras que Diego parecía extraordinariamente tranquilo.
¿Que no podí