Fue en ese momento cuando Rosalía sintió que se avecinaba una gran crisis.
Rosalía ni siquiera pudo sonreír, solo pudo mirar a su padre y le dijo, —Pero papá...
—Vale, no hables tanto, el cumpleaños del niño es más importante ahora, Luisa, ven a cortar la tarta para el niño y repártela entre todos.
Rosalía se mostró un poco reacia, —Papá, Fernando no la conoce bien.
—Ahora no se conocen bien, pero se familiarizarán con más contacto en el futuro, y de todas formas ahora todos somos familia.
Luisa