Luisa se puso furiosa e inmediatamente se acercó a Rosalía e intentó pegarle.
Pero Rosalía tiró de la muñeca de Luisa, —¿Por qué ahora crees que todavía puedes ponerme las manos encima? Si no te hubiera dejado, ¿cómo habrías tenido la oportunidad?
—Perra, realmente lo hiciste a propósito hace un momento.
—Sí, lo hice a propósito hace un momento, ¿qué puedes hacer? ¿Vas a decir a papá ahora, a ver si te cree a ti o a mí?
—Zorra, no creas que puedes derrotarme con esa trampa que has montado a prop