—¡Si esta noticia se difundiera, Magnolia temía que la silenciaran!
Ricardo, con los labios apretados, dijo: —Mujer, no pienses demasiado, lo de antes era solo una actuación para mi abuela, no es que me intereses.
Magnolia se levantó: —¿Entonces puedo irme?
—Detente, si mi abuela se entera que te vas sola en medio de la noche, ¿cómo me lo explicas?
Magnolia recordó las manos frías de su abuela y vaciló un momento: —¿Cuándo está programada la cirugía de la abuela?
—¿No lo escuchaste? Ella rechaza