Punto de vista de Antonio
—Que los sanadores atiendan al Alfa —dijo el hechicero a uno de los guardias junto a la puerta.
No recuerdo su nombre. Con todo lo que hace por mí, al menos debería saber cómo se llama.
—Hechicero, dime tu nombre.
Se limpió la sangre de la nariz con la manga.
—Ganymede es el nombre de este humilde servidor, mi señor —respondió con una reverencia.
—Bien. Ahora, Ganymede, ¿qué demonios fue eso?
Tres sanadores entraron corriendo en la habitación con sirvientas detrás de e