Punto de vista de Antonio
Me desperté sobresaltado.
Acabo de perder algo importante.
—¿Puedes sentir a Amelia? —le pregunté a mi lobo.
—No, su aura acaba de desaparecer. Creo que acaba de morir.
Gruñendo, me levanté de la cama y agarré una bata.
—¡Tráiganme al hechicero! —ordené a los guardias en mi puerta mientras salía de la habitación y me dirigía al salón del trono.
¿Por qué no se comunicó conmigo antes de morir? ¿Será porque subestimó a su oponente? Si lo hizo, entonces debió haber asumido