Lila
De vuelta en casa todo se sentía diferente. La cabaña nos había cambiado. Habíamos follado bajo la ducha y nada podía borrar eso. Ahora la casa estaba llena de secretos. Intenté actuar con normalidad. Me senté en el escritorio con los libros de texto abiertos. Los rotuladores listos. Miraba las páginas pero las palabras no tenían sentido. Solo podía pensar en la polla de Mark abriéndome mientras el agua corría por nuestros cuerpos. La forma en que se corrió profundo dentro de mí. Lo llena