52.
—Eres mujer… igual que yo… No permitirás que tus hombres me lastimen, eres consciente de lo que tus bestias podrían hacerme y sería como darles valor para que un día se amotinen y te lo hagan a ti también. —Cirice, temerosa de la demostración de los piratas, le habla a Anne tratando de encontrar una pizca de empatía en ella.
—No le hagas daño —insiste Morgan que con dificultad busca ponerse de pie.
—No lo haré… No soy un monstruo, mis hombres podrán comportarse como bestias, pero han aprendid