Daniel.-
Cinco minutos, cinco minutos llevo parado frente a la puerta del pent-house de Vanessa, antes de comunicarme con los Lavoie y entregarles mi renuncia al caso recibí una llamada suya informándome que había regresado y quería noticias sobre el caso, no había comprendido su interés en esto, ahora lo comprendo todo, inhaló con fuerza antes de enfrentarme a ella por última vez, con duda presiono el timbre.
— Daniel –Me sonríe coqueta. –Adelante, perdón por la demora en Italia se complicaron