NARRADO POR BIANCA SERNA
El distrito de la moda del país extranjero amaneció envuelto en una energía eléctrica que sentí desde el momento en que abrí los ojos, después de apenas tres horas de sueño irregular. Hoy no era un día cualquiera, era el gran día luego de meses de trabajo, de dudas, de sabotajes silenciosos y de noches enteras cosiendo hasta que las manos me dolían, lo que se resumían en apenas veinte minutos sobre una pasarela.
Llegué al recinto donde se realizaba el desfile mucho ante