Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo treinta y ocho
Ya he tomado un baño, me siento más tranquila y relajada, pero con una tremenda hambre que siento que me comería una ballena y no sería suficiente.
Lo que me recuerda el hecho de que tengo que volver a casa.
Que miedo.
Salgo de la ducha con la ropa sucia en mis manos —¿Dónde la dejo? —le pregunto al verlo sentado e







