A la mañana siguiente Daemon despertó con un peso desconocido sobre su cuerpo, comenzó a abrir los ojos, parpadeó varias veces y miró hacia donde se encontraba Dalma dormida sobre su hombro, los recuerdos de la noche anterior no tardaron en aparecer, ella se veía serena y tranquila muy diferente a la noche con la tormenta y sumandole que no podia conciliar el sueño. No quería hacer mucho movimiento para no despertarla, pero ya su brazo estaba entumecido y además de eso necesitaba ir al baño con