Los días pararo con una lentitud que dolia, pero la primera noche Dalma no se la olvidaría jamás, la operación de su madre había terminado mucho después de lo esperado y era algo sabido el desconocimiento del tiempo, pues la zona que se operaria sería la cabeza más específico el cerebro.
Esa noche por unas horas había quedado sola o eso creía, pero no es así tenía un ángel que la veía desde lejos, un par de ojos que siempre la veía.
Ya cuando a su madre la pasaron a sala intensiva, ella por más