71 - Distracciones baratas.
El aire en la oficina estaba cargado de una tensión palpable. La situación cada vez empeoraba, y Clara se tenía que tragar sus ganas de llorar y gritar. Había hecho de todo para recuperarlo, al menos darle una mínima muestra de que ella existió en su vida, pero nada parecía funcionar y hoy sería su último intento; porque luego de hoy, comenzaría a pensar en ella y en Lucas. Clara entro en la oficina de Alejandro, y le tendió un sobre.
— Quiero que lo veas y me digas si eso no significa nada par