El sol de la tarde entraba a raudales por los ventanales del salón principal de la casa de Alejandro, iluminando el elegante mobiliario con un cálido resplandor dorado. Don Arturo, el padre de Alejandro, estaba sentado en el sillón favorito de su hijo, hojeando un informe financiero con la concentración habitual que lo caracterizaba. Cada número, cada cifra, era analizada con la precisión de un cirujano, y aunque la mente de Arturo estaba absorta en su trabajo, algo en el ambiente le resultaba i
Lgamarra
Lucas es sumamente inteligente, pues sabe como conquistar a las personas... Pero no se confíen, él estará bien, pero se vienen cosas feas por sus padres... muy feas.
¿Qué creen que les pasará?