32 - Eres increíble...
El sol de la tarde se filtraba a través de las ventanas del departamento, proyectando sombras suaves en las paredes. El aire estaba ligeramente fresco, y Clara ajustaba las cortinas mientras Lucas se acomodaba en el sofá, con un vaso de jugo de manzana entre sus pequeñas manos. La sensación de estar de vuelta en casa, después de los días de angustia en el hospital, era al mismo tiempo reconfortante y extraña. Lucas seguía siendo el mismo niño, pero había algo en su mirada, una seriedad que Clar