Viktor
¡Ya camino al aeropuerto! Después de esperar mas de una hora a que enterraran a la tía de mi mujer y su primo la llorara a moco suelto, vamos con mucho retraso. y puedo decir que lo entiendo, Lo mismo hice yo con la mía cuando murió, solo que no dejé que me viera mi padre, me hubiera disciplinado, porque su frase siempre era que los hombres no llorábamos porque nos hacía débiles.
Ahora va callado, mirando por la ventana, no ha dicho ni una sola palabra después de dedicarle unas a su madr