Capítulo 16 —Confesiones entre amigas
Narrador:
El apartamento de Sophia era un refugio cálido, lleno de cojines coloridos y el aroma a té recién preparado, estaba iluminado con luz tenue, y el suave aroma del té de manzanilla flotaba en el aire. Mickaela se dejó caer en el sofá con un suspiro prolongado, abrazando un cojín contra su pecho. Mientras Sophia la miraba con ojos atentos desde el otro extremo, claramente intrigada, sentada frente a ella, tamborileaba los dedos en su taza, impaciente