Rose consultaba su reloj, el tiempo era importante.
-Bueno déjame ver… estaré de regreso a las nueve y media, está bien así que espera despacho estos pedidos, termina tu desayuno e iré por mis llaves-.
Rose anunciaba que saldría un par de horas, y regresaría, ese día se horneaban galletas, pasteles, tartas, de todo para entretenerse.
Gigi y Mery caminaban por la amplia tienda, las chicas iban a paso rápido cambiando las vidrieras, vistiendo maniquís con la nueva colección, en unos días se iría