Caminando hacia la cocina servía una taza de chocolate la cual colocó con dos galletas, sabía que su hijo nunca se negaba a una taza caliente humeante.
-Perfecto para esta noche-.
-Es lo mismo que imaginé-. Rose tomaba el suyo con calma.
-Irá Melvin, ya lo conoces, Greta la ingeniera, aún quedan dos por confirmar, que sería Ted, Robert, no se aun bien madre-.
-Creo que es celos querido, entiendo perfectamente, a veces hay que hacer algunos sacrificios por la familia, deben platicarlo, sobre tod