A Lorenzo le había ganado la ansiedad, por lo que no pudo evitar ir hasta el lugar en donde trabajaba Edith.
Nuevamente fue solo, es que no le había comentado a sus amigos lo que descubrió, no sabía porque se estaba comportando como un idiota, porque se sentía así.
Nuevamente se acercó al escenario, cuando sabía que ella iba gateando hasta ese rincón.
-Vení a mi mesa.
Le dijo cuando ella lo miró, lo hizo sin querer ser imponente, aunque lo fue.
Edith pensó bien qué hacer, aunque la noche anteri