Estaba bastante feliz de haber podido arrancarle una sonrisa a Dahlia, nunca había pasado por una situación similar y verla tan deprimida me causó un poco de temor, así que había llamado a mi abogado para hablar con respecto de pedir de nuevo la custodia del niño, claro que para eso él tendría que evaluar el caso, así nos diría la probabilidad que había de conseguirlo.
Sin embargo, cuando llegamos al restaurante y ordenamos, el mundo se me vino abajo, no pensaba que en un solo día podrían ocurr