Leandro se inclinó hacia Rouse susurrando a su oído.
— Ten cuidado, si sucede algo, no dudes en contactar a Alice o Harold, ambos han venido infiltrados a la fiesta.
Rouse se sorprendió en ese instante, ella no esperaba eso.
La hermosa "rubia" sonrió con dulzura mientras veía a ese apuesto hombre, para después asentir.
— Gracias, eres muy considerado. — Susurró ella en respuesta.
— ¡Suficiente Leandro déjala irse!