Jacob Smirnoff
Miami
Lloré ahí, delante de mi hermano y al poco tiempo, mi madre se acercó a nosotros dos para decirnos su resolución a lo que había llegado ella con los papás de Jen. Mi madre era muy aguerrida en sus decisiones y sabía que no me iba a dejar por fuera. Ella sabía mucho de leyes, de derechos, deberes y responsabilidades y yo no estaba negado ni a lo uno ni a lo otro.
–Jacob hijo, ¿Pudiste hablar con tu chica? A juzgar por tus lágrimas creo que no – Preguntaba mi mamá – Lo siento