Parte 1...
Gustavo despertó y nuevamente su despertador llenó el pequeño cuarto de la cabaña con el molesto ruido del pitido. O tal vez se estaba molestando con todo.
Estaba muy molesto, tal vez aún enojado y decepcionado. Pero necesitaba definir bien el motivo del enfado y por quién.
Se incorporó rápidamente, recogió el pequeño aparato ruidoso y lo arrojó con fuerza contra la pared, que se rompió y cayó al suelo. Allí, el molesto sonido se detuvo por completo.
Respiró hondo, jugueteando con su