*—Aimee:
Estaba tan nerviosa.
Trató de pasar el nudo que se le había formado en la garganta desde que entró en la residencia de los Rivers, pero mientras se acercaban a la entrada de la gran mansión de tres pisos, Aimee se sentía más agobiada. No había visto los padres de Ryan desde hace un tiempo y verlos nuevamente con esta condición iba a ser difícil.
Sintió una mano grande y suave rodear la suya, cuando miró, Ryan estaba sonriéndole con calidez.
—No te pongas nerviosa, Aimee —murmuró este c