*—Ryan:
A veces uno se comportaba como un idiota y definitivamente él se comportó como un idiota con Aimee. ¿Qué había estado pensando al presionarla para que se casara con él? Por suerte lo había podido arreglar un poco, o al menos eso creía.
Desvió la vista hacia su teléfono colocado sobre la isla de la cocina del nuevo apartamento que había adquirido por capricho, esperando ver algún mensaje en su pantalla de Aimee, pero la misma no lo había contactado desde que se separaron hace una semana.