Cerró la puerta con llave desde adentro. Tomó el brazo de la chica y la llevó hasta su escritorio. Ella se recargó y coqueteo un poco con sus labios, relamiendolos. William comenzó a besar su cuello y cuando ella quiso hacer lo mismo, él la detuvo - No, traes un rojo muy intenso en los labios, vas a manchar mi la camisa -
- Okey, no lo haré -
- Ven aquí - Giró el cuerpo de la mujer tan bruscamente que la obligó a caer sobre el escritorio con los pechos pegados a la fría mesa. Se agachó para baj