Camilo, el gerente, miró a Dafne y le dio un consejo con una mezcla de seriedad y humor. Dafne respondió respetuosamente:
—No te preocupes, no llegaré tarde en el futuro.
Camilo la examinó de arriba abajo y mostró una sonrisa expresiva:
—Dafne, ¿tienes alguna relación con Rodrigo? No he visto a ningún empleado común del departamento de ventas que haya sido recomendado personalmente por él.
¿Estaba tratando de descubrir si tenían una conexión cercana con Rodrigo?
Dafne decidió mentir un poco:
—Sí