El ramo de flores se soltó de su agarre. Diego se quedó paralizado en su lugar, con la mirada fija en la cama. Se veía líquido de la infusión goteando al suelo. Parecía que lo habían jalado con prisa. Diego recorrió la habitación con una sensación de incertidumbre. De repente, su mente se nubló. Había perdido a Lolita. ¿Acaso la chica realmente había escapado? No, la vigilancia afuera era muy estricta, era imposible que la chica pudiera pasar por todos ellos.
Entonces Diego revisó el área del b