POV de Adriana
El aire en la casa se sentía denso, como si el peligro acechara en cada sombra. Desde que descubrí la verdad sobre Montoya, Nancy y Dave, una sensación de urgencia no me dejaba respirar con tranquilidad. Sabía que debía decírselo a Diego, pero tenía que hacerlo con cuidado.
Diego no era un hombre que aceptara traiciones con calma. La última vez que alguien intentó jugar con él, el resultado fue un baño de sangre.
Y ahora, si le decía que Montoya estaba financiando a sus enemigos,