POV de Diego
La tensión en el salón todavía colgaba en el aire cuando Alex salió, esa sonrisa arrogante aún grabada en su rostro. No había ni un atisbo de arrepentimiento, ni un signo de duda. Era como si todo lo que acababa de descubrir sobre él no lo tocara. Pero yo lo conocía mejor. Esa calma aparente era una máscara, y debajo de ella estaba calculando su próximo movimiento.
Mientras los demás comenzaban a dispersarse, Adriana permaneció a mi lado. Su presencia era un ancla, pero no me atrev