Esa era una voz muy familiar.
Lucas estaba ahí.
Me di la vuelta y lo saludé con una sonrisa: "¡Hola, señor Moore!".
Lucas vestía una camisa blanca lisa con una chaqueta con estampado floral en la parte superior. Cualquier cosa que él llevara puesto seguiría siendo agradable a los ojos debido a su buen aspecto.
Él me devolvió la sonrisa y dijo: "Entonces, usted también está aquí, señorita".
Él seguía negándose a llamarme por mi nombre.
"Sí. Vine aquí con mis amigos”, dije.
"Si ese es el ca