“Ya no me gustas”.
Después de enviar el mensaje, sentí como si me hubiera liberado. No quería pensar más en esos problemas ni quería quedarme atrapada en el pasado. Quería encontrar a alguien con quien salir por un tiempo.
No importaba aun si él me tuviera lástima.
Con tal de que me adorara y mientras pudiera hacerme experimentar cómo se sentía el amor, nada más importaba.
Guardé mi teléfono y caminé por el casco antiguo hasta que fue de noche. Este lugar estaba un poco alejado, por lo que