Mi mamá suspiró ante mi respuesta vaga y dijo: “Si no vas a ninguna parte con Zachary, tampoco te obligaré a ir por Dixon Gregg. Puedo contactar al hijo de mi amiga”.
“Mamá, ¿quieres arreglar mi matrimonio?”.
¡No esperaba maldecirme a mí misma!
Mi mamá no me respondió. Ella explicó pacientemente: “Como tu madre, me preocupa que cargues con todo este estrés por tu cuenta. Tu papá y yo lo pensamos hace un tiempo; debes de tener a alguien cerca de ti para que te ayude. Tú y esa persona no tienen