Compartía el mismo nombre que la niña en su memoria.
¿Será por eso que él tenía miedo de que me enojará?
Lucas no podía recordar cómo me veía de adulta, pero recordaba a la Carol más joven.
Mi falsa identidad frente a él era como su sirviente. Yo solo era una extraña que él conoció, pero él me dio un trato especial por mi nombre: Carol.
"Dijiste que tu nombre es Carol".
Instantáneamente tuve ganas de llorar cuando lo escuché decir eso, mientras se me pasaba el dolor. Ya mi hombro no dolía.