A Amaris se le encogió el corazón al recordarlo.
¿Cómo pudo ser tan estúpida?
Cuando conducía por esa parte de la ciudad era plenamente consciente de que tenía mala fama, pero ver el estado de… lo que fuera que tenía delante le había tocado la fibra sensible.
La zona era el hogar de adictos tanto para los humanos y sus drogas sintéticas como para los cambia formas y seres mágicos que o bien habían sucumbido al lado más oscuro de la magia y habían pagado el precio con su cordura, o se habían